¿A qué llamamos estimulación temprana?

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Desde el primer momento en que el bebé llega al mundo, está deseoso de conocerlo y tiene grandes posibilidades de desarrollar sus capacidades.

La estimulación temprana no es sinónimo de preparar al bebé para que sea más inteligente, ni debemos pensarla como una manera de medir sus capacidades. Estimular implica alentar, animar, incitar al bebé. No tiene nada que ver con aleccionar, ejercitar o enseñar.
Utilizando diferentes juegos y actividades le proporcionas a tu bebé estímulos repetitivos, para incrementar aquellas funciones cerebrales que en el futuro lo convertirán en un adulto competente, decidido y curioso para conocer y aprehender el mundo que lo rodea.
Gestos tan sencillos como hablarle dulcemente, besarlo, llenarlo de mimos, o reírse con él, harán que tu bebé sea un niño más confiado y seguro de sí mismo, independiente y capaz de enfrentar el mundo.
El desarrollo del niño se da de manera gradual, progresiva y acumulativa. Cuando el niño logra una habilidad, de ésta surge otra y luego otra, hasta que logra manejar la situación. Primero vienen funciones simples como por reflejo agarrar un juguete, pero no sabe soltarlo. Luego, al final, realiza el proceso completo: toma solo los juguetes que le interesan y los deja caer intencionalmente para que suenen y se los alcancen.

Llamamos estimulación a la repetición de determinados estímulos que ayudarán a tu bebé a desarrollar su habilidad mental, sus destrezas motrices, su comportamiento social, sus emociones y su lenguaje a través de los juegos.
Es importante ser pacientes, hay momentos en los que el bebé no tiene ganas de jugar, está molesto, tiene sueño o hambre o no tiene interés; no lo obligues, ten en cuenta que sólo deben realizarse cuando tú y el niño estén relajados, no es una tarea a hacer por deber u obligación. Tiene que ser un momento que ambos disfruten.
El propósito de estos ejercicios es ofrecerle al niño un ambiente estimulante, divertido, cálido para desarrollar sus propias habilidades y a su propio ritmo.
Cuando estimulamos a nuestros bebés les estamos presentando diferentes oportunidades para explorar, adquirir destrezas y habilidades de una manera natural y entender lo que sucede a su alrededor.

Cada etapa de desarrollo necesita de diferentes estímulos que se relacionan directamente a lo que está sucediendo en el desarrollo individual de cada niño. Es muy importante respetar este desarrollo individual sin hacer comparaciones o presionar al niño. El objetivo de la estimulación no es acelerar el desarrollo, forzando al niño a lograr metas que no está preparado para cumplir, sino el reconocer y motivar el potencial de cada niño en particular y presentarle retos y actividades adecuadas que fortalezcan su auto-estima, iniciativa y aprendizaje. En síntesis, recuerda que cada niño es diferente y cada uno tiene sus tiempos.

Respecto a los juguetes, no siempre es necesario comprar juguetes caros. Se pueden aprovechar objetos caseros como: vasos, platos y espejos de plástico, botellas, envases vacíos, rollos de cocina, canastas, etc. Todos estos objetos caseros le permitirán a tu bebé convertirlos en juguetes y divertirse con ellos.

En esta sección se detallará mes a mes, hasta el primer año del bebé, algunas ideas de juegos o ejercicios que ayudarán a estimular al pequeño, conocer el mundo que lo rodea, aprender juntos y divertirse.

No olvidemos, que la estimulación comienza durante el embarazo, cuando la mamá llama al bebé por su nombre, le dice que lo ama, le cuenta que están todos esperando su llegada, lo hace escuchar música, el papá acaricia la panza de la mama, entre otras acciones.

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