Las 10 “A” para mamás y bebés saludables

1

Las mujeres embarazadas y sus bebés por nacer requieren de atenciones especiales por encontrarse en un proceso de crecimiento y transformación constantes.

A continuación se enumeran los cuidados necesarios a lo largo del embarazo, la preparación adecuada para el parto y la lactancia materna.

1. Atención médica

Es importante iniciar los controles ante la menor sospecha de embarazo o la primera falta de menstruación, siempre dentro de las primeras 12 semanas.

Todo embarazo debe ser controlado, como mínimo, 5 veces antes del parto, empezando en el primer trimestre, más todas las veces que indique el médico.

Al comenzar las consultas, se le entrega a la madre un Carnet del control prenatal. Es importante que lo lleve con ella a todos los controles para que le anoten allí los datos de cada visita. Y, por supuesto, tiene que llevarlo cuando se interne para el parto.

Es una buena oportunidad para que la pareja pueda plantear todas las dudas o preocupaciones que pueda tener ya que toda mujer tiene el derecho a ser informada sobre todos los temas vinculados con el embarazo y la salud propia y del bebé.

 2. Ácido Fólico

El ácido fólico es una vitamina que tiene un papel fundamental en el desarrollo del sistema nervioso central del bebé, sobre todo en las primeras semanas del embarazo. Como es difícil de cubrirlo sólo con la alimentación diaria, se receta en forma de un suplemento diario de 0,4 mg (400 microgramos).

Es bueno además incluir en la alimentación vísceras (hígado, riñón) y verduras de hoja verde como lechuga, espinaca, acelga y brócoli.

3. Alimentación adecuada

La alimentación debe ser variada y completa, para que aporte todos los nutrientes necesarios en sus cantidades óptimas. Por eso es necesario que se combinen los alimentos de los 6 grupos básicos: cereales y legumbres, frutas y verduras, lácteos, carne y huevos, aceites y frutas secas, y azúcares y dulces.
La alimentación debe ser además rica en calcio (leche, quesos) y en hierro (carne roja, lentejas). Si se sienten náuseas o malestares matutinos, en vez de 2 comidas importantes se aconseja realizar 5 ó 6 comidas livianas al día.
Es indispensable que la mujer embarazada asista a los controles médicos donde se la asesorará según su caso particular.

4. Agua

Es importante que la mujer tome agua suficiente todos los días. Un buen indicador de que se está bebiendo suficiente líquido es que la orina sea de color claro (entre transparente y un amarillo muy pálido).

5. Abstención de drogas, alcohol y tabaco

Durante el embarazo, la mínima ingesta de alcohol o drogas representa un riesgo para el bebé.
El humo también puede ser muy nocivo para la madre y su bebé en crecimiento. Por lo tanto, se debe evitar que tanto la mujer embarazada como el recién nacido estén en ambientes con humo de cigarrillo. Los remedios para la tos y el resfrío comprados sin receta pueden contener alcohol u otros ingredientes que deben evitarse durante el embarazo. Antes de tomar cualquier medicamento, es importante consultar siempre con el médico.

6. Asesoramiento para la lactancia materna

Consulta con el médico cómo prepararte para una buena lactancia. El cuidado de las mamas y conocer cómo amamantar favorecen el éxito. Para el cuidado diario de los pezones de la mujer que está amamantando se puede recordar la sigla ALAS: aire (dejarlos a diario un rato expuestos al aire), lubricación (con la misma leche), agua (lavarlos sin utilizar jabón, y nunca refregarlos), y sol (en tomas de unos minutos, antes de las 11 hs y después de las 16 hs).

7. Alerta a las señales del cuerpo

Si experimentas alguno de estos síntomas, es importante que concurras con urgencia al hospital público o centro de salud más cercano:

  • Pérdida de sangre o líquido por la vagina.
  • Mareos o dolor de cabeza persistente.
  • Vientre duro y con dolor.
  • Hinchazón de las piernas más arriba de los tobillos.
  • Fiebre alta (más de 38°C).
  • Aumento excesivo de peso (más de 2 kilos en un mes).
  • Vómitos persistentes.
  • Tristeza profunda y permanente, o ideas de muerte.
  • Golpes o caídas
8. Aseo de las manos

Es muy importante el hábito de lavarse las manos a lo largo del día, en especial después de tocar carne cruda, trabajar la tierra, ir al baño o cambiar un bebé, para prevenir la propagación de virus y bacterias que pueden causar infecciones.

9. Aumento de peso equilibrado

Cuando una mujer se alimenta bien su peso aumentará entre 10 y 15 kilos, la mitad de los cuales corresponden al bebé, al líquido que rodea al bebé (líquido amniótico) y a la placenta. En el caso de una mujer con sobrepeso, no debería aumentar más de 7,5 kg. La mujer embarazada debe comer bien pero no “por dos”. Tampoco es un período para hacer dietas para adelgazar. La alimentación debe ser completa y saludable.

Se puede realizar actividad física moderada, siempre y cuando no existan dolores o molestias. Es importante, sin embargo, no hacer grandes esfuerzos físicos o actividades con riesgo de accidente (como por ejemplo andar en bicicleta o en moto).

10. A dormir!!!

Es importante que durante esta etapa la mujer embarazada esté descansada y pueda dormir bien. Es bueno que el papá y el entorno familiar ayuden con las tareas del hogar para que la mujer tenga menos ocupaciones y evite grandes esfuerzos físicos.

Consulta con tu médico acerca de todos y cada uno de los aspectos de tu embarazo. Incluso cuando estos consejos pueden ser beneficiosos  en general, cada embarazo es diferente y merece atención personalizada por parte de un profesional.

 

Fuente: “Vamos a crecer”, del Ministerio de Salud de la Nación Argentina

Compartir.

1 comentario

Dejar una Respuesta