Parto natural

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La llegada del parto nos indica el fin de nuestro embarazo y el encuentro más esperado con nuestro hijo. Es importante cuando este momento se aproxima rodearse de amigos o familiares y el cuerpo médico apropiado, para ayudar a la pareja, darle la contención necesaria y así lograr que sea una experiencia llevadera, cómoda e inolvidable.

Parto Vaginal o Natural:

Generalmente, alrededor del sexto mes, el obstetra les indica a los padres el teléfono de la partera, no sólo para conocerla y coordinar el curso de preparto, que suele ayudar muchísimo, sobre todo a padres primerizos, a sacarse dudas, consultar y conocer cómo será ese parto y el rol de cada uno en ese momento), sino también para llamarlas las veces que sean necesarias cuando algo los preocupa, o no saben si están entrando en trabajo de parto. No hay que sentirse avergonzada si se los llama y fue una falsa alarma ya que los médicos y parteras suelen estar acostumbrados a estas situaciones y son parte de su labor.

El parto natural es un proceso fisiológico que anuncia el nacimiento del bebé. Cuando este desarrollo comience, lo importante es estar tranquila, relajarse y tener presente que el niño no nacerá en ese momento, ya que lleva un proceso y tiempos que hay que respetar, con lo cual, no es necesario salir corriendo al hospital si se presentan. Sí es importante estar preparada para afrontarlos y hacer los preparativos finales.

El parto se puede pensar en tres etapas: Trabajo de parto – Empuje y nacimiento del bebe y expulsión de la placenta.

Si bien a continuación detallaremos algunos de los síntomas que anticipan el parto, debemos tener en cuenta cada caso en particular y ante cualquier duda consultar con la partera y obstetra.

  • Las contracciones se intensifican en lugar de aminorar y aumentan su intensidad, las mismas continúan luego de darte un baño o de cambiar de posición.

Estas contracciones suelen ser más frecuentes y dolorosas con el paso de los minutos y no cesarán hasta el nacimiento del pequeño.

  • El cuello del útero se dilata y debilita.
  • Generalmente, primero aparece la sangre, seguida por la rotura de aguas o por las contracciones, aunque, en ocasiones, las contracciones preceden a los otros dos síntomas.
  • El dolor comienza en la parte baja de la espalda y se extiende hacia la parte inferior del abdomen.

Si las contracciones aparecen durante una hora y se producen cada cinco a quince minutos, duran aproximadamente un minuto y no desaparecen al moverse, tomar una ducha o ingerir un antiespasmódico (como un Sertal, según indicación del médico), se debe llamar a la partera o al obstetra para planificar los pasos a seguir y coordinar la llegada al hospital juntos. No es necesario apurarse, ni desesperarse creyendo que puede nacer en ese preciso momento, es importante tener en cuenta que esta primer etapa suele durar al menos 8 horas, y guardar energías para la etapa final. Además, valorar que en su casa estará más cómoda y tranquila. Se recomienda intentar mirar la tele, escuchar música o terminar de armar el bolso del bebé o de la mamá para que el tiempo pase más rápido. También llamar a la pareja o a un familiar o amigo ayuda a sentirse segura y acompañada.

El trabajo de parto finaliza una vez que la mujer ya se encuentra en el hospital en la sala de parto y su cuello del útero está totalmente abierto (aproximadamente unos 10 centímetros) y las contracciones son muy fuertes.

La segunda etapa se inicia con la expulsión del bebé, que es el momento más esperado por los padres. Es importante que la mujer esté tranquila, en un ambiente relajado y rodeada de gente conocida que transmita la confianza de que todo estará bien. Cuando esté todo listo, el médico pedirá pujar para empujar al bebé hacia el exterior. Si la pareja está al lado, se puede respirar juntos. El dará el apoyo y el amor necesario para traer al niño al mundo. Será necesario continuar empujando al bebé hasta que salgan la cabecita y ambos hombros, luego el resto del cuerpito saldrá solo y finalmente llegará ese hermoso de conocerlo, luego de 9 meses de espera. Felicitaciones! A disfrutar de ese primer contacto con él, será inolvidable y muy importante para ambos.

La tercera etapa, consta de la expulsión de la placenta. La misma se desencadena minutos después de dar a luz, en donde se producen nuevas contracciones con el objetivo de expulsar la placenta. Esta etapa es indolora y probablemente la madre ni lo note, ya que sólo estará pensando en ese maravilloso momento que acaba de vivir.

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