Posparto: Primeras Semanas

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Generalmente, los papás primerizos demoran más en adaptarse a esta nueva etapa. Muchas son las preguntas que aparecen en este período, entre ellas, ¿podré entender a mi bebé? ¿Nos adaptaremos? ¿Por qué lloro todo el día? ¿Y ahora qué pasa con mi cuerpo? Casi no duermo de noche, ¿esto cambiará pronto? Por momentos estoy feliz y por momentos lloro sin saber porqué. Estas son algunas de las preguntas y miedos que aparecen en las primeas semanas de los padres. Lo importante es tomárselo con calma, saber que con el pasar de los días y en la medida que nos calmemos, todo se ordenará. Es cuestión de modificar algunas de nuestras rutinas, conocer a nuestro bebé , contar con un pediatra con el que estemos cómodos y podamos llamarlo y consultarlo las veces que necesitemos y rodearnos de gente que pueda acompañarnos, sostenernos y ayudarnos en algunos casos.

Es importante saber que escucharás muchas formas de criar a tu hijo, pero cada papá debe hacer su experiencia, darse el tiempo para que tanto el bebé como los padres se conozcan y puedan juntos acomodarse y adaptarse a la nueva vida.

Al principio, tu atención estará en el bebé las 24 horas del día, luego necesitarás recuperar tu tiempo, tus momentos con la pareja, ocuparte nuevamente de ti.

Como todos los cambios, este proceso lleva tiempo, y debemos acostumbrarnos y adaptarnos a esta nueva y hermosa vida y a este rol desconocido hasta el momento.

La respuesta está en darnos tiempo y espacio para conocer a esta nueva criatura y sentirnos cómodos con ella. Las primeras semanas, además, son importantes para establecer las pautas de la lactancia y será mejor mantenerse tan descansada y relajada como sea posible y seguir alimentándose bien.

Cómo podemos sentirnos las primeras semanas luego de la llegada del bebé

Esto dependerá mucho del tipo de parto que hayas tenido, de la contención y ambiente en el que te encuentres, de la ayuda que tengas y de factores individuales y personales. Puedes experimentar uno, ninguno o varios de los siguientes síntomas:

  • Cansancio
  • Pérdida gradual del peso
  • Reducción gradual del abultamiento del abdomen a medida que el útero vuelve a su posición en la pelvis
  • Molestias en los pechos y dolor en los pezones hasta que la crianza al pecho esté bien establecida
  • Disminución o aumento del deseo sexual
  • Caída del cabello
  • Dolores en los brazos y nuca
  • Júbilo o Depresión o alternancia de ambos estados de ánimo
  • Continuación de las pérdidas vaginales
  • Disminución del dolor de la incisión, continuación del entumecimiento si el parto fue por cesárea
  • Un cierto dolor, molestias y entumecimiento del perineo, si el parto fue vaginal.

El encuentro con el bebé

Si bien muchas veces soñamos en esos 9 meses cómo será nuestro hijo y deseamos que llegue ese primer contacto con él, muchos son los sentimientos que experimentamos las primeras veces que lo tenemos en brazos. Aparecen miedos, preguntas, alegrías, entre otros. Hace falta tiempo para enamorarse del bebé y aprender a ser madre o padre. El tiempo compartido les dará el espacio necesario para adaptarse y acostumbrarse a este nuevo rol de la paternidad.

Es importante, luego de dar a luz, organizarse para tener tiempo libre y no sentirse obligada a volver a la rutina habitual.

Las primeras semanas parecen ser un día interminable entre pañales, llantos y comidas, con apenas sólo unos ratos para descansar y desconectarse mientras el bebé duerme. Aunque parezca que esto nunca pasará, tenga presente que al cabo de 4 ó 6 semanas, el niño comenzará a adaptarse a la rutina establecida de sueños y comidas.

Te recomendamos, de a poco, generarle rutinas, para que lentamente tenga un orden, tanto en la comida, como a la hora de sueño, de juego, de baño.

Depresión Posparto

Un gran número de mujeres, luego de ser madres, se sienten un poco deprimidas, al menos ocasionalmente durante uno de los momentos más felices de sus vidas. Esta es la paradoja de la depresión posparto. La misma suele aparecer tres días después de dar a luz al bebé y hasta un año mas tarde.

La causa exacta de la depresión posparto se desconoce. Sin embargo, los cambios en los niveles hormonales durante y después del embarazo pueden afectar el estado anímico de una mujer. Muchos factores distintos a los hormonales también pueden afectar el estado de ánimo durante este período, algunos de ellos pueden ser:

  • Desilusión ante el parto y/o de ella misma.
  • Desilusión ante el bebé.
  • Cansancio.
  • Dificultades para amamantar.
  • Añoranza por los tiempos pasados.
  • Quedar relegada a un papel secundario.
  • Cambios en la relación de pareja.
  • Cambios en las relaciones laborales y sociales.
  • Tener menos tiempo y libertad para sí misma.
  • Falta de sueño.
  • Preocupaciones acerca de su capacidad para ser una buena madre.

Los sentimientos de ansiedad, irritación, tristeza con llanto e inquietud son comunes en las dos primeras semanas después del embarazo. Estos sentimientos a menudo se denominan “depresión puerperal”. Estos síntomas casi siempre desaparecen pronto, sin necesidad de tratamiento.

La depresión posparto puede ocurrir cuando la depresión puerperal no desaparece o cuando los signos de depresión comienzan uno o más meses después de dar a luz. Algunos de los síntomas que puedes llegar a experimentar son:

  • Agitación e irritabilidad
  • Cambios en el apetito
  • Sentimiento de inutilidad o culpa
  • Sentirse retraída o desconectada
  • Falta de placer o interés en todas o en la mayoría de las actividades
  • Pérdida de la concentración
  • Pérdida de energía
  • Problemas para realizar las tareas en el hogar o el trabajo
  • Ansiedad considerable
  • Pensamientos de muerte o suicidio
  • Dificultad para dormir

Una madre primeriza que tenga cualquier síntoma de depresión posparto debe ponerse en contacto con el obstetra o médico clínico. Es importante frente a esta situación, estar acompañada por familiares, amigos, pareja, que puedan ayudarte con las necesidades que tenga tu bebé. También puede ser útil hablar con amigos y comentarles lo que te está pasando y cómo lo estás viviendo o pedir ayuda a un profesional de la salud mental (psicólogo), quien te acompañará en este proceso y te ayudará a salir adelante.

Las visitas de amigos y familiares

Si bien el nacimiento de un bebé es un momento muy esperado por toda la familia y amigos, es importante tanto que los padres como la criatura estén tranquilos y relajados. No te sientas obligada a ser la anfitriona ni dudes de pedirles que pasen en unos días o hablar con ellos más tarde, si no tienes ganas de verlos. Siempre habrá un momento para que puedan juntarse y disfruten todos.

Los primeros días con el bebé son muy importantes para los integrantes de la nueva familia, ya que se están  conociendo, aprendiendo juntos, se establecen los lazos de afectos. Decidan junto a tu pareja cómo manejar de la mejor manera el trato con las visitas.

Si todos quieren opinar y estás abrumada de consejos o experiencias ajenas, intenta calmarte, hablarlo con tu pareja y tu pediatra. Recuerda que todos tienen su experiencia, pero tú debe hacer la tuya y nadie mejor que tú misma para entender a tu bebé.

Por otro lado, muchas parejas también deciden que ciertos amigos o familiares colaboren estas primeras semanas. Permitiéndoles a los padres descansar un rato mientras cuidan al bebé o si tiene un hermano mayor, haciéndose cargo del mismo.

Recuerda, que cuanto más descansada y tranquila estés, más disfrutarás estar con el bebé y más paz le transmitirás al pequeño. Si te sientes agotada en todo momento, no disfrutarás de cuidar a tu hijo y acabarás sintiéndose irritable y resentida.

Por eso, para evitar este malestar, procura que las primeras semanas sean para ti y tu familia. Mimarse, maravillarse de la nueva vida con el bebé y reunirse en la cama para cantarle, comer, reírse juntos, es la mejor manera de hallar el camino de la paternidad y los ayudará a recobrar fuerzas antes de retomar la vida real.

La llegada del bebé cuando tenemos otros hijos

Si ya tienes otros hijos, es importante incluirlos y hacerlos formar parte del nacimiento del nuevo integrante de la familia. Si son pequeños, hablar con ellos antes de la llegada de su hermanito, comentándoles quién cuidará de ellos mientras estés internada,  planificar la llegada del bebé, cómo se lo imaginan ellos, explicarles que podrán ir al hospital o clínica cuando lo deseen, y que el bebé estará muy ansioso también por conocerlon. Esto ayudará a que los niños formen parte de este momento tan especial.

Luego de dar a luz a tu bebé, y cuando regreses a casa, seguramente serás muy reclamada por tus otros hijos, querrán que los escuches, los mimes, les cuentes cuentos y le hablen juntos al bebé. Este tiempo compartido contribuirá a diluir posibles sentimientos de celos, muchas veces también normales.

Hacerlos parte de esta nueva etapa, ayudándote a cambiarlos si lo desean o a darle besitos o acariciarlo, los ayudará a transitar este momento rodeada de amor y les permitirá conocerse.

El reencuentro con la pareja y las relaciones sexuales

Si bien los médicos recomiendan esperar al menos seis semanas luego de dar a luz al bebé para tener relaciones sexuales, es importante poder hablarlo con la pareja y ver cómo se siente cada uno, en especial la mamá, y poder definir juntos cuándo es el momento para retomar la intimidad de la pareja.

No debemos olvidar que el sexo requiere energías, concentración y tiempo, tres factores escasos en las primeras semanas de los nuevos padres. La libido de la mujer y del marido, está puesta en el bebé, en las largas noches sin dormir, en amantarlo, en los pañales, cólicos, llantos, entre otros. Por otro lado, el cuerpo de la madre se está recuperando luego del parto y pueden aparecer miedos nuevos, los cuales deben hablarse en la pareja y con algún profesional.

En resumidas cuentas, no debe sorprendernos si el deseo sexual desaparece temporalmente el primer tiempo. Debemos tener en cuenta, que esto suele ser transitorio hasta que logremos acomodarnos al nuevo rol de padres y  al mismo tiempo recuperar el momento con la pareja y la intimidad. Si bien al principio es importante para el bebé ser 100% mamá, también será importante para ambos, con el pasar de los días, ser mamás y al mismo tiempo recuperar nuestro lugar de mujer y nuestro deseo.

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